lunes, 7 de febrero de 2011

Capítulo 8.

Yo seguía tan despistada como antes, tan enamorada como el sábado por la tarde.

Le vi varias veces por aquellos pasillos tan estrechos, lo único que hacia para saludarme era un tímido gesto con la cara.

Al terminar las clases, esperé a Erika en la columna verde que había frente a la puerta del instituto.

Ella como no iba de las últimas y agarrada de la mano de Dani.

-¡Erika, vamos! Que luego no hay sitio en el bus.

-¡Voy, voy! Que impaciente eres Claudia.

Dani no le dejó terminar de hablar, la callo con un gran beso.

Mientras les veía, imaginaba que algún día seriamos Raúl yo.

Cuando Erika y yo subimos al bus, allí estaba él en su sitio habitual. Nosotras nos sentamos al lado de él.

Siempre tengo la manía de pintarme la mano con alguna frase, nombre, ese día tenía su nombre pintado y justo al lado un corazón rojo.

-Erika, mira.

-Pero tía, tápalo. Como lo vea…

-Da igual se enterara de todos modos.

-Si, ya… Pero no dos días después de que te empezara a gustar.

Rápidamente lo tape con las mangas de mi sudadera azul.

En el fondo tenía razón, aunque él no es que nos mirara mucho.

Llegue a casa y comí rápidamente.

Subí a mi cuarto, encendí el PC y puse “Barbie de extrarradio” de Melendi. Saqué los deberes y enseguida los termine.

Cuando acabe mis tareas me conecte al tuenti y una ventana apareció, era Raúl.

-Hola Claudia :) ¿Qué tal?

-Hola Raúl :$ Muy bien ¿y tú?

-Bien, bien… ¿Qué haces?

-Nada, hace un momento que termine los ejercicios… ¿tú?

-Escuchando música.

-¡Ah! ¿Qué escuchas?

-La nueva canción de Melendi, ¿sabes cuál es?

-¡Claro! La estoy escuchando ahora mismo.

Que casualidad, los dos escuchando la misma canción.

-Bueno Raúl, que me tengo que ir ya, que me acabo de acordar que tenía que hacer un trabajo para lengua. Luego hablamos.

- Ok ;) Te quiero.

-Y yo ;$

Cerré el tuenti y me puse a hacer el trabajo para lengua.

sábado, 5 de febrero de 2011

Capítulo 7.

Que vergüenza, solo llevamos dos días juntos. ¿ Le dará cosa decirme algo? Supongo que no.
-¡Erika! ¿No piensas decirle nada a Dani?-Dijo Silvia.
Los nervios me traicionaban una y otra vez, como cuando estaba en primaria con mi antiguo novio, ¡ni un misero beso! Esto debe cambiar ¡ya!
Me decidí a decirle algo, ¡somos novios! no pasa nada.
-Dani,hola.
Pero que estúpida que soy. Dale dos besos.
Sin pensármelo dos veces me acerqué y le dí dos besos pero él se giro y aquello termino en un beso y abrazo.
Cuando todo acabo le dije te quiero y por segunda vez sus labios y los míos volvieron a tocarse.
Todo aquello termino cuando la profesora de matemáticas entró por la puerta.
¡Me encanta él y sus besos! Solo pensaba en Dani, en todo lo que sufrí para tenerle, pero ¡NADA ES IMPOSIBLE!
Toda la mañana trascurrió entre miradas , besos y abrazos.
Cuando salimos al recreo , salí con mis amigas de clase y Claudia.
Ellas ofrecieron a Dani que viniera con nosotras para poder estar mas tiempo juntos.
Besos, abrazos, cariños... Y pensar que antes de estar con él yo decía: Jamás diré cursilerias como tú, Claudia.
Ahora ella me juzgaría por ser así de cursi con Dani.
-Erika, Dani. Controlaos un poquitin ¿no?
Solo hacíamos gestos, ni una palabra. Cada beso que me daba era una nueva sensación.Deseaba tenerle y no soltarlo nunca.

Sonó la alarma del recreo y no tenia ganas de dejar de besarle. Nos cogimos de la mano y fuimos a clase,
Antes de que entráramos me dio un beso y le dije te quiero.


jueves, 3 de febrero de 2011

Capítulo 6.


El domingo paso tranquilo, sin ninguna novedad al respecto de Raúl.

Llego el lunes y solo me levante porque le vería allí, de nuevo en el bus, como cada mañana.

Me desperté temprano, a las siete de la mañana.

-Hija, ¿tan temprano te has despertado?

-Sí mamá, prefiero desayunar tranquila y luego vestirme.

Mi madre me dio un beso de buenos días y subió a ducharse.

Tranquilamente me preparé una taza caliente de cola Cao y leche. Saqué los cereales y me puse a desayunar.

Ya eran y media, tenia que darme prisa o no llegaría.

Llegue a la parada con Erika y allí estaba él, con esa sonrisa como siempre. No dude ni un segundo, me acerqué a él y le dí dos besos.

-¿Qué tal tu nariz?

-Mejor, gracias Claudia.

Al rato llego el autobús. Me senté junto a Erika y ella empezó a contarme cosas sobra Dani, su novio.

-¡Claudia! ¿Me estas haciendo caso?

-Sí Erika.

-Ya claro, ¿qué te he dicho?

-No sé.

Yo no estaba como para prestarle atención, solo podía hacerle caso a Raúl, que con una gran sonrisa bromeaba con Lucas.

El trayecto se me hizo cortísimo y pensar que a primera hora me tocaba música.

En la entrada del instituto me esperaba Eva para subir juntas a música.

Cuando subimos la profesora aun no había llegado.

Toda la clase comentaba el fin de semana. Por las escaleras se escuchaba como subían Lucas y Raúl, como siempre pegando gritos. Una de aquellas palabras me llamo la atención, -¡Me encanta! –

¿De qué hablarían?

Entré en clase y deje la mochila y el abrigo.

Eva rápidamente me llamo. Fui corriendo a su mesa.

No lo podía creer, en su mesa alguien había escrito: Raúl Te amo, lo haré siempre… Más abajo ponía su respuesta: Tú ante todo y todo es todo (L).

¡Me quede blanca! Y una cara de tristeza inundo mi rostro. Me fui a mi sitio y enseguida llego la profesora.

Durante toda la clase estuve pensando en quién podía a ver escrito aquella dichosa frase.

Pero… él era imposible que respondiera, esta en tercero y en ese curso no se da música.

Sólo tenía que averiguar quien estaba detrás de él.

Capítulo 5.


Llegue a casa algo más tarde de lo normal.

-¡Claudia! Llegas media hora tarde y a estas horas de la noche te habría podido pasar cualquier cosa.

-Mamá, tranquila. No he venido sola, Raúl me acompaño a casa.

-¿Raúl? ¿Ese quien es?

-Un amigo mamá.- Conteste insegura.

Subí rápidamente a mi habitación, ponerme cómoda y a conectarme a tuenti. En la lista de conectado habían noventa y dos personas, entre ellas Erika y Raúl.

De pronto una ventanita apareció en mi pantalla.

-Hola Claudia. ¿Has leído el mensaje?

-Hola Raúl. Sí, pero he llegado y ya estaba mi madre preguntándome por qué he llegado tarde, que ha hecho…

-Ah! Vale. No pasa nada.

De pronto otra ventana apareció en mi pantalla del PC.

-¡CLAUDIA!

-Dime Erika.

-¡Rorro, quiero decir Dani!

-¿Qué pasa?

-¡Me acaba de pedir salir!

-¿Enserio? ¿Qué bien, no?

-¡Ya ves! ¿Quedamos mañana?

-Claro. A las cuatro y media ¿te viene bien?

-Sí.

Erika desde que entro en el instituto y conoció a Dani, le volvió loca. Aquel pelirrojo y con buen culo, le tenia enamorada.

Más tarde al ver que me aburría y nadie interesante; excepto Raúl, estaba conectado, cerré la pestaña y me fui a dormir. Desde el recibidor de la planta de arriba grité - ¡Buenas noches!- y me acosté.

Me arrope hasta arriba e intente conciliar el sueño.

Nada, imposible dormir. No puedo dejar de pensar en él; En Raúl, en aquel abrazo tan cariñoso.

¡Pero Claudia! , que solo fue un abrazo!

Tras tres horas sin pegar ojo, conseguí quedarme dormida del aburrimiento.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Capítulo 4.

Creo que se ha dado cuenta de que me gusta, poco, pero me gusta. No, no se ha dado cuenta. ¡Esto del amor es una mierda!

-¿Qué te pasa con Claudia?-Preguntó Lucas.

-A mí… nada. ¿Qué me va a pasar?

-Ya claro, ¡ que la rubia te tiene loquito, eh ?-Dijo

Adrián.

-Déjale, pobre chaval, esta enamorado.-Dijo riendo Lucas.

Yo me quede callado. No podía creerlo, ¿me había enamorado de ella? No, no es posible.

¡Es que esos ojos me matan! ¡Raúl, céntrate! Me dije para mi mismo.

Me quite el hielo de la cara y me coloque bien los pantalones y la camiseta.

-¿Ya?-Dijo la madre de Adrián

-Sí mamá ya nos vamos, nos están esperando.

Al salir allí estaban Erika y Claudia, ella al verme corrió y me abrazo. Solo sentía cariño, amor, deseo de no soltarla nunca.

-¿Y las otras dos?

-Se fueron, tenían cosas que hacer.

-Ah mejor-Le conteste mientras aquel fulminante abrazo terminaba.

Los cinco íbamos camino del supermercado a comprar lo que Erika necesitaba para su madre.

Cuando llegamos ya eran las ocho de la tarde, parecía mentira, aviamos estado dos horas en casa de Adrián.

Erika y Claudia salieron de comprar cinco minutos después y fuimos a dejar las cosas a su casa.

Más tarde fuimos a un parque lejano. Todo era oscuro solo se veían las luces de los coches.

Después de un rato hablando, haciéndonos fotos y riendo, Claudia preguntó quién la podía acompañar a casa que a estas horas de la noche le daba miedo irse sola. Por supuesto, yo me ofrecí a acompañarla.

-Si no fuera por ti, me tendría que haber venido sola.

-No pasa nada, para eso estamos mujer.

-Gracias.

-No, gracias a ti por ayudarme cuando el balón me dio en la cara.

Sonrojada, me sonrió tímidamente.

-Bueno, ya hemos llegado.

Me acerqué a ella y le dí dos besos, ella me respondió con un intenso abrazo.

-Buenas noches Raúl, que descanses.

-Igualmente Claudia.

Aquel día tan especial había terminado con un gran abrazo y dos besos.

Mientras caminaba hacia el parque recibí un SMS. Si era de Claudia y decía: Muchas gracias por acompañarme a casa. Que descanses y cuidado con esa cara tan bonita a ver si te vas a dar otra vez. Un beso. Te quiero.

¿Te quiero? ¿Me quiere? Rápidamente le dí a crear SMS y escribí: De nada, no iba a dejar que te fueras sola ¿no? Jajaja si tendré cuidado y tú cuidado a ver si los sueños te van a traicionar y aparece algún bicho raro =). Te quiero.

¿La quiero?, sí pero como amiga… ¿o algo mas?

Dejare que el tiempo pase y aclare mis sentimientos.

Capítulo 3.

Me había decidido a hablarle, no lo podía creer y lo mejor es que… ¡Me había contestado! Normalmente cuando le digo hola me mira con cara de asco.

Rápidamente cogí de la mano a las chicas y salí corriendo detrás de él.

-¡Claudia! ¿Qué haces? ¡Para!-Dijo Erika

-¡Luego dices que no te has pillado por él!-Dijo sobresaltada Natalia.

-¡Joder! Solo me preocupo por él , es un amigo.

-¿Un amigo? Pero si es la primera vez que le hablas.

Un silencio alborotador inundo la conversación.

-Bueno qué…¿Vais a venir o no ¿ Porque si no queréis venir voy sola.

Las tres con una sonrisa forzada caminaron hacia mí.

Íbamos detrás de ellos. De pronto Raúl se giró y sonrió.

-¿Estas mejor? – Dijo Erika.

-Sí. Gracias por acompañarme chicas.-Contestó.

Parecía más simpático de lo normal, yo creo que el golpe en la cara le afectó. Pero bueno déjalo.

Cuando llegamos a casa de Adrián nos quedamos fuera hasta que nos ofreció a entrar.

Allí estaba él, con un bloque de hielo azul en la cara.

-Parece que está bajando la inflamación.-Dijo la madre de Adrián. - ¿Cómo te has dado semejante golpe, Raúl?

-Pff… Una larga historia.

¿Una larga historia? Solo estaba embobado y no se a enterado de que el balón llegaba a la portería. ¿Habrá algo más?...

Me acerque a él y le cogí el hielo.

-Trae que ya te aguanto yo el hielo, que tienes la mano roja del frío.

-Muchas gracias.

Con mucho cuidado le puse de nuevo el bloque frío en la cara.

Él me miro y sonrío a la vez.

¡Dios que sonrisa más bonita tiene! ¡Me encanta!

-Adri, dame otro hielo, que este esta derretido ya.

-Normal con el calor que hace. Enseguida te lo traigo.

-¿Estas mejor Raúl? Dijo Natalia vergonzosa y tímida.

-Si, gracias.

Rápidamente Adrián llego con el hielo y yo se lo puse en la cara con cuidado.

-¡Dios me duele la nariz! ¿No me la habré roto no?

-Que no tontin, esta perfecta.

-¡Uy! Que de amor en el ambiente.-Soltó Erika de pronto.

La mire con cara de, te voy a matar y le sonreí tímidamente.

-Bueno nosotras ya nos vamos, mi madre nos ha llamado y dice que tenemos que ir a comprarle unas cosas-Dijo Erika.

-No, esperarnos y vamos con vosotras.-Dijo Lucas.

-Vale, os esperaremos fuera.

martes, 1 de febrero de 2011

Capitulo 2.


¿ Me esta mirando ? Sí, esta mirando...Pero mira que es pesada. Es linda y simpatica pero muy pesada.

Vale, sí comprendo que se haya pillado por mi , es normal . Pero que me deje empaz ya...¡ Al final me marcan un gol !

-¡Raúl , cuidado ! - Gritaron preocupados.

Caí completamente en aquel suelo duro y mojado.

Al despertarme , ví un montón de gente a mi alrededor, entre ellas Claudia , aquella chica alta , rubia, de ojos pardos, se había quedado blanca y no sabia que por su culpa yo me habia desmayado. Que por culpa de ella no ví ni el balón.

Rápidamente Lucas, Marcos y Adrián me ayudaron a levantarme y a llevarme a casa de uno de mis amigos que estaba cerca, para ponerme hielo en la nariz y poder descansar un poco.

De pronto salio una voz preocupada de la nada.

-¡Raúl! ¿ Estás bien ?

Sí era Claudia, la que preocupada preguntaba.

-Eh , sí supongo...

Me quede completamente en blanco, ¿ habré parecido tonto?...